“Silver water, Syria Self-Portrait” o el árbol de la muerte

Cartel de Ma'a al-Fidda (Eau argentèe, Syrie autoportrait)

Cartel de Ma’a al-Fidda

El 11 Marzo de 2015 pude contemplar en la Filmoteca de Andalucía la poética, conmovedora, brutal, dolorosa, sobrecogedora y a la vez, bellísima película Ma’a al-Fidda (Silver water, Syria Self-Portrait).

El director Ossama Mohammed reunió en su refugio/exilio en París centenares de vídeos que circulaban en la red sobre la situación en su país, Siria, desde las revueltas causadas por la detención de un niño por grafitear consignas contra el régimen de Bashar al-Assad.

En la asediada y destruida ciudad de Homs, está atrapada Sinav/Agua plateada, nombre poético de Wiam Simav Bedirxan, una profesora de origen kurdo que filma para Ossama el testimonio del asedio y la masacre que tuvieron lugar allí entre 2011 y 2012, mientras mantienen contacto por la Red.

SIMAV

Wiam Simav

Ossama Mohammed recibió la ayuda de Simav desde Homs. Ella le enviaba los vídeos. En el transcurso de una conversación a través de la red, ella le preguntó: “si pudieses estar en Homs, ¿qué filmarías?”. Mohammed le respondió: “todo”.  Simav se convirtió entonces en codirectora de la película.

“Siria es Simav, es una metáfora de Siria. Una chica, valiente, laica, independiente, ella fue mi Siria cuando la encontré, cuando la película la encontró, yo solo la seguí”, asegura Mohammed.

Entre los dos crean una obra fascinante que me trasladó al Corazón de las tinieblas descrito por Joseph Conrad. Allí estaban: el horror y la locura. Pero también, de alguna forma, la poesía y la belleza se abren paso en una narración visual que parecía en ocasiones el otro lado de la obra de Terrence Malik, El árbol de la vida. La película de Malik presenta una relación de imágenes de gran sinceridad y formalmente sobrecogedoras, reflexiona sobre las preguntas más básicas de la humanidad y comienza con una cita del Libro de Job, donde Dios pregunta ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?. Ma’a al-Fidda ejerce de alguna forma como polo opuesto, muestra una sucesión de imágenes del horror, de la destrucción y la muerte. También parece preguntar a Dios: ¿Dónde estabas tú, que alardeaste de sacudir de la tierra a los impíos?. Las dos películas nos llevan a pensar y después reflexionar sobre ello. Ambas suponen una exaltación de la vida, pura poesía.

Dios: ¿Dónde estabas tú, que alardeaste de sacudir de la tierra a los impíos?

Siria permanece destrozada por las bombas de Bashar al-Assad y la guerra civil que ha provocado. Decenas de miles de muertes y de víctimas de torturas, millones de refugiados. Escribo estas líneas conmovido por la película, por las noticias que llegan de la situación crítica de los refugiados en Líbano y otros países fronterizos, por la denuncia de Médicos sin Fronteras de que, tras cuatro años de conflicto, la ayuda médica está paralizada por falta de acceso.

Siria-frontera-Irak-vacuna-polio-MSF

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Milagros de vida. Reseña de la autobiografía de James Graham Ballard

J. G. Ballard / Milagros de vida: Una autobiografía (2008). (Trad. de  Miracles of Life). Barcelona, Mondadori, 2008

JG Ballard en Central St Martins Fine Art MA Show, 1/09/2006

JG Ballard en Central St Martins Fine Art MA Show, 1/09/2006. Autor: Catfunt (http://www.flickr.com/photos/catfunt/)

La última obra escrita por el fascinante autor de novelas de ciencia ficción. Varios de sus trabajos fueron llevados al cine con gran éxito. Recordarán Crash, (David Cronenberg, 1996), adaptación de la obra homónima de Ballard publicada en 1973. Pero la novela (1984) y la película (dirigida por Steven Spielberg, 1987) que le hicieron definitivamente famoso, se tituló El imperio del sol, obra de ficción con base autobiográfica que recrea la cautividad  junto con su familia en un campo de concentración japonés para ciudadanos británicos en las afueras de Shangai.

Milagros de vida da a entender que está escrita con cierta premura (el motivo es desvelado al final), pero eso no hace más que engrandecer el texto. El estilo conciso y fluido de Ballard se recrea sobre todo en su infancia, periodo que coincide parcialmente con lo narrado en El imperio del sol. A continuación un paseo por el resto de su vida, que pese a ser paralela a los movimientos beatnik y emergentes que abarcan desde los 50 hasta la actualidad, se trató de una vida sorprendentemente hogareña y plácida. El texto supera las doscientas páginas, pero sabe a poco, te quedas con ganas de más. La traducción es de Ignacio Gómez Calvo.

Para reseñas más profundas y con calidad, aquí van algunas que recomiendo, como la lectura del libro:

J. Antonio Gurpegui en el Cultural, 2008 / Javier Iglesias Plaza en ciencia-ficcion.com, 2008 / Juan Antonio González Fuentes,en ojosdepapel.com, 2008 /

Dead mentors talk: the pop world of ballard and burroughs By Ben Granger (fascinante artículo, pero en inglés).